04.01.16 / TENDENCIAS
La marca de joyas de Eva empezó su andadura a través de la red, y pasó al mundo terrenal hace ya un año. En su tienda ubicada en la calle Manuela Malasaña en Madrid, Eva nos abre las (rosadas) puertas de Dime Que Me Quieres: tras estudiar diseño de moda se dedicó a ello enteramente, como amante de la creatividad y el trabajo manual, hasta que llegaron sus niños. Su trabajo como madre le apartó un poco de su vida laboral, y por ello, movida por su afán de crear, decidió emprender y montar su pequeño negocio.
“La idea surgió de intentar unir el mundo de los niños, la moda, la personalización y la facilidad e inmediatez que nos da internet”. Funcionó perfectamente, y ahora en su tienda decorada con muebles de madera y paredes blancas, sus joyas pueden “degustarse” con más detenimiento. Desde collares, pendientes, anillos, llaveros, hasta bisutería artesanal infantil: todo tiene el toque retro y dulce de Eva. Aunque siempre puedes personalizar tu propia joya, algo ideal si te interesan los regalos personalizados.
Y esta forma tan única de jugar con los accesorios es lo que da nombre a la tienda. “Es como un guiño a dejarse llevar por el amor hacia alguien, no solo el amor romántico, sino el de la amistad, el de padres, el de compañeros. Para poder decir gracias o recordar algo especial”. Y es que muchas veces, sobran las palabras: ¡los amantes de los regalos románticos y personalizados lo sabéis bien!
¿Cuál es la filosofía de Dime Que Me Quieres? Seguir las tendencias, pero siempre con el toque personal: dulzura y romanticismo conviven a la perfección con el minimalismo, las formas geométricas y la inspiración en la naturaleza. Y para ponerlo en práctica, nada como la madera, las piedras semipreciosas o los esmaltes. ¡No es de extrañar que al final del día sus clientes le digan que la quieren!
Para ti, para él, para ella… Personalizadas, con el toque de Eva… Muchas opciones y todas ellas igual de acertadas. Llena de pequeños detalles la Navidad, y pásate por la tienda de Dime Que Me Quieres en compañía de un Kaiku Caffè Latte light (combinar tu café con la decoración, ¿por qué no?). ¿Te atreves?